En plena Guerra civil Española, el 5 de septiembre de 1936, el anónimo por entonces fotoperiodista Robert Capa inmortalizó con su cámara “El miliciano Muerto”, uno de los iconos más influyentes y destacados de la fotografía del S.XX que lo catapultó a la fama, ya que por primera vez en la historia, una fotografía captaba el preciso instante de la muerte en plena batalla. La sombra del Iceberg es un documental de investigación que plantea razonables dudas acerca de la veracidad y autenticidad de la instantánea, sembrando la sospecha de que todo fuera un montaje. El documental, que valiéndose de expertos y profesionales de fotografía, practica una autopsia a la mítica imagen, realiza una exhaustiva labor cuyas aportaciones no dejan indiferente:
· Tras un estudio anatómico forense, se descubre que el miliciano no es el alcoyano Federico Borrell. El hijo de Mario Brotons, autor en 1995 de esa hipótesis, reconoce que su padre sólo tenía una intuición. También Se concluye que no hay una causa razonable de la muerte. Desde el punto de vista forense, el miliciano puede estar vivo.
· Se plantea la posibilidad de que Gerda Taro tomara la fotografía. Un documento periodístico de la época certifica la presencia de Taro y Capa, juntos, en Cerro Muriano. Ambos trabajaban con dos cámaras que se intercambiaban, enviaban sus fotografías bajo la firma comercial de ‘Photo Capa’. Así que, ¿por qué la autoría se le atribuye a él sin discusión?
· Un estudio astrofísico se aproxima a la posible hora de la fotografía: fue a las 9 y no a las cinco de la tarde, ocho horas antes de la versión oficial, a una hora de la mañana en la que aún no había batalla.
· Se identifican algunas fotografías nunca antes relacionadas con la serie del miliciano, nuevas fotografías de ese mismo día que apuntan la tesis de una genial puesta en escena. Se recupera al miliciano en movimiento con el anuncio de televisión que rodó el Premio Nacional de Cinematografía Basilio Martín Patino en los años setenta para publicitar los coleccionables realizados por el historiador Hugh Thomas sobre la Guerra Civil. Patino explica cómo Robert Capa construyó su puesta en escena
· Se desvela la estrategia de la Agencia Magnum y el Centro Internacional de Fotografía (ICP) de Nueva York( creado por Cornell Capa en los sesenta para proteger y difundir, entre otras, la obra de su hermano Robert )para evitar que se pueda cuestionar la veracidad de esta mítica imagen. John Morris, gran amigo de Robert Capa, primer director ejecutivo de la Agencia Magnum, editor en Londres de las fotografías del día señalado, y una de las pocas personas aún vivas que trabajaron con él, concede una entrevista en la que recibe las aportaciones documentales con un sospechoso silencio. El biógrafo Richard Whelan, autor de la versión oficial, desvela en exclusiva que Cornell Capa posee algunos negativos de la serie original del miliciano. Si eso fuera así, los del miliciano no estarían entre los más de 3.000 negativos encontrados recientemente en México. Whelan trató de evitar, sin éxito, que Morris concediera una entrevista, aunque lo logró en el caso de Irme Schaver, la biógrafa de Gerda Taro.
Sin embargo, a pesar de todos estos descubrimientos que podrían interpretarse como un ataque directo a la autenticidad del miliciano muerto, los creadores del documental, Raúl M. Riebenbauer y Hugo Doménech Fabregat, no se posicionan respecto al tema y simplemente dejan que hablen los expertos y que los espectadores opinen por sí mismos. Su visión no es la apocalíptica de los que creen que siendo una puesta en escena, la imagen pierde su valor documental, fotográfico e histórico, sino la optimista de que aún siendo un montaje teatral, la fotografía es magnífica y un símbolo inexcusable de la guerra civil española que animó al mundo a apoyar a la causa republicana.
El título del documental habla por sí solo. Un iceberg oculta casi el 90% de su superficie, y es que todas las leyendas y los mitos tienen secretos sin descubrir, apenas veremos su sombra, sólo podemos intuirla.




















